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Cómo las creencias negativas destruyen tu autoestima


Hay creencias que forman raíz. Vivimos conforme a ellas, y cualquier situación que represente confrontarlas, puede ser angustiante. Sin embargo, vale la pena cuestionar aquellas creencias que te hacen sentir limitado, de poco valor, etc. No se trata de un proceso de vanalidad, sino de aceptación de la realidad que tenemos enfrente y en base a ella, sacar los recursos que SI tenemos para hacerle frente, en vez de compararnos y limitarnos.



Te dejo un video de unos 20 minutos que vale completamente la pena, para que tu también veas cómo puedes salir adelante siempre que te atrevas a cambiar tu forma de pensar.





Lo que nadie te dijo de una crisis personal.





Las crisis son parte de la vida. Yo también he tenido crisis, que como a cualquier persona, han sido momentos difíciles. He tenido que aprender a adaptarme a las circunstancias y lo más importante: Hacer cambios.

No hacer nada sólo alargará la situación. Cuando decides que ya no quieres seguir dejándote llevar por las circunstancias de la vida, sin duda, las cosas las ves desde otra perspectiva.



Las crisis son la oportunidad de transformarte o redescubrir potencial que te ayuda a reafirmar hacia donde quieres dirigir tu vida. Esto no se consigue de un día para otro, es un proceso. Tristemente, muchas personas no respetan este punto y se rinden al no obtener resultados inmediatos.

Busca ayuda, rodeate de personas que te hagan sentir que puedes salir adelante, cambia patrones, no te niegues a la oportunidad de hacer el camino a la aceptación de las circunstancias para poder coger las riendas y empezar a dirigir tu vida.

3 actitudes que dañan tu autoestima



Existen muchas formas de dañar tu autoestima. Hoy te hablaré de tres actitudes muy frecuentes que contribuyen a que te sientas mal.


  • Insultarte ante el menor error posible. Esto sucede casi en automático. No lo disfracemos de tomar las cosas con humor. Simplemente analiza cómo te sientes cuando fallas, ya sea desde la caída de un vaso con agua hasta algo más serio. Todos nos sentimos mal cuando cometemos errores, pero lo importante es entender que es nuestra naturaleza humana el distraernos, equivocarnos, etc. Una actitud más saludable es aceptar lo ocurrido y buscar cómo reparar o reponer el daño. Decirse insultos solo es una forma de atacarse a si mismo que no lleva a absolutamente nada constructivo.
  • Quejarse sin buscar soluciones. Todos nos quejamos, hay situaciones incómodas o desagradables que no nos gustan. Pero en esos momentos hay que preguntarnos ¿qué puedo hacer YO para cambiar o salir de esto? Cambiar esta actitud nos ayuda a sentirnos eficaces y no dependientes del exterior para llevar una vida más plena.
  • Compararte. No hay nadie igual a ti, eres único/a. Si insistes en compararte con los demás siempre encontrarás a alguien más guapo/a que tú, más inteligente que tú, con mejor físico que tú, etc. 

Tratarte como te gustaría que las personas te tratasen. Ser compasivo no es lo mismo que verte con lástima. Es ser flexible, amoroso y respetuoso, aun en la vulnerabilidad.

Redirigir el camino.


La vida es cambio. Todo es impermanente. Y muchas veces sufrimos porque nos resistimos al cambio, 
nos asusta. Pero cuando nos atrevemos a dar el paso, nos damos cuenta que nuestro instinto no nos 
engañaba.


Escucha tu sabiduría interior. No podemos forzar nada ni a nadie, solo podemos influir en nosotros mismos y nuestra responsabilidad es esa. 


Si algo te daña, déjalo o cámbialo. Siempre con responsabilidad.

Escuchando al niño que llevas dentro.

Ya te he hablado del niño interior. No se trata de ser inmaduro, como se dice comúnmente, eso es otra cosa. Se trata de no perder la escencia maravillosa que hace a los niños seres completamente auténticos. 

¿Cuándo fue la última vez que disfrutaste de tu postre favorito sin culpa o prisas?
¿Hace cuánto que no te ríes a carcajadas por cosas sencillas?
¿Ya observaste con detenimiento tu jardín o el lugar donde todos los dias pasas?
¿Ya viste las estrellas o la forma de las nubes?



Puede sonar simplista, cliché, etc., pero creeme que es la capacidad de conectar con el presente, la naturaleza y la magnitud de la vida cuando todo lo demás, aunque sea por un instante deja de importar. Los niños lo saben, pero los adultos los vamos moldeando hasta que un día, dejan de conectar con su instinto.  

Hoy te invito a que celebres a tu niñ@, tu elige cómo, y hazlo 365 días.


El mito de la autoestima.

Últimamente hay muchas publicaciones en internet que nos hablan de superación personal, pero tristemente 
se está transformando en un culto al ego. Incluso me di una pausa para analizar con detenimiento el contenido de este espacio para ver si no había caído en la misma trampa.

Quererse a uno mismo es lo mejor que puedes hacer,no puedes amar sanamente a otros si no te brindas eso a ti. Eso es autoestima. Lo que no lo es, es competir, criticar, vanagloriarse, ser egoísta y pensar únicamente en ti.


Puede sonar contradictorio a lo que has leido o escuchado en muchas partes, quizá hemos entendido lo que era conveniente. Ver por tí no es pasar de largo por las necesidades de los demás. Es aprender a 
distanciarte de las relaciones que en verdad te dañan, pero sin dañar tu a otros. Quizá lo puedo resumir en 
esto: Ser compasivo con otros como contigo mismo. Ya lo decía el gran Maestro. 

Si no, la fórmula está incompleta.