Para sentirte mejor, cambia tus pensamientos II


Continuando con los pensamientos irracionales o negativos, te muestro otros tipos o patrones:

1. Inferencia arbitraria: este es difícil de detectar porque lo hacemos en base a otras creencias negativas que no están vinculadas directamente con la realidad que se está juzgando, es concluir simplemente porque así lo crees. 

Por ejemplo, cuando pensamos cosas como “si las cosas siguen así de mal, seguro que algo malo me pasará, mi pareja me engaña porque no me siento a gusto con él/ella, no puedo usar falda porque me hace sentir mal”. 

No es sano concluir a través de otras creencias, es mejor observar la realidad cómo es y hacernos responsables, por ejemplo, si sientes o temes que algo malo pase por una continua racha de situaciones, pregúntate cómo puedes evitar riesgos, si no te sientes a gusto con tu pareja, atiende esa situación y no la dejes crecer, analiza por qué te sientes mal con falda o cuestiónate si realmente es necesario usarla, etc. Prueba y resuelve antes de sufrir, o como se dice comúnmente, en vez de preocuparse, ocuparse.



2. Lectura del pensamiento: Esto es cuando pensamos con total seguridad lo que otros están pensando sobre nosotros, y por lo general negativamente, por ejemplo: “si está así de serio seguro que está molesto conmigo, mi jefe anda de mal talante, seguro es porque no le gusta lo que hice,”etc. No se niega la probabilidad de que algo pueda ocurrir, sin embargo, asegurar lo que otra persona piensa no es sano y puede que te equivoques. Si sientes que hay un conflicto con otra persona, lo mejor es atenderlo y resolverlo, antes que anticipar y dar por hecho lo que el otro pueda sentir o pensar.

3. Magnificación - minimización: desproporcionar los hechos en vez de verlos cómo son, por ejemplo “esta molestia que tengo no se me quita quizá tengo una enfermedad terminal” o su contraparte “llevo tiempo con esa molestia, pero no ha de ser nada”. Si analizas esto dos pensamientos, ninguno es saludable, porque el primero asegura y sufre sin saber qué pasa en realidad, y el segundo minimiza la realidad en vez de responsabilizarse. 


Entonces, ¿qué sería mejor? Tengo una molestia, iré al médico y seguiré sus indicaciones.


Practica entonces el detectar y detener pensamientos que te generen malestar y acuérdate que no todo lo que pienses es cierto. Puedes escribir lo que te preocupa y después anotar en lluvia de ideas posibles soluciones al respecto.

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